El tejido interno es aquel que conecta todos nuestros huesos,  está compuesto de articulaciones, tendones, músculos y ligamentos, estos elementos son el cemento natural que mantiene unido a nuestro cuerpo.

Uno de los elementos primordiales es la proteína de Colágeno y el Ácido Hialurónico (Hidratante del tracto sinovial)  los cuales van ralentizando su capacidad de síntesis después de los 23- 25 años por el proceso normal de envejecimiento.

Estudios recientes demuestran que a los 40 años solamente tenemos el 50% de aprovechamiento de esta proteína y de A. Hialurónico por lo que se pueden comenzar a notar signos y síntomas como desgaste articular, dolor e inflamación y poca lubricación en las coyunturas.

Los genes tienen un papel determinante en el ritmo y deterioro del tejido conectivo y de este dependerá la velocidad del deterioro, sin embargo, la prevención logra que podamos retrasar dolor, desgaste y afecciones futuras como artritis, artrosis, tendinitis entre otras.

Laura Ramos nos habla del tejido interno